Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 28 junio 2010

Terminado el arco de los señores de la ventisca, alguien quiere contarnos la historia de un niño que no quería escuchar…

Revista ¡No lo leas! – Número 31

Si no deseas tener futuro, acércate a los brazos de aquella persona que domina todos tus pensamientos.

Escuchando: Soda Popinski

Anuncios

Read Full Post »

Último episodio del primer arco de esta atípica historia, uno en el que el protagonista prefiere hablar entre líneas antes que decir las cosas directamente. Al fin y al cabo, para según qué personas, lo que al bueno de Adel le ocurre, es lo de más normal…

Revista ¡No lo leas! – Número 30

Hay detalles sin responder, pero, al igual que faltan respuestas, hay un enorme mundo en el que no sólo los señores de la ventisca existen. Y Adel ni su comparsa Le Pendu tienen la menor intención de cambiar nada.

Espero que lo que esté por llegar os mantenga expectantes…

Escuchando: METHOD_REPLEKIA/

Read Full Post »

Los creadores son gente extraña de impredecibles costumbres…

Revista ¡No lo leas! – Número 29

Las razones quedarán explicadas en el último episodio de este arco. Esperad tranquilos y no os crucéis con chicos bajitos y cara de mala leche.

Escuchando: The almighty

Read Full Post »

Sí, yo también desearía una rutina como ésta…

Revista ¡No lo leas! – Número 28

¿Algún lector se habrá cruzado alguna vez con un creador…?

Escuchando: Freediving

Read Full Post »

¿Por dónde empezar a contar? No sé cómo decir lo que se vivió en ese pueblo sin empezar a sonar loco o un simple fanfarrón.

El pueblo en el que nací es especial. No hacía falta fijarse demasiado para ver las ruinas que poblaban diferentes zonas del pueblo desde los caminos y carreteras que llevaban a ese lugar. Situado en medio de un valle boscoso en medio de ninguna parte, Loeben era un pueblo con arraigadas raíces clavadas en un profundo pasado. Ya fuera por el aspecto de sus ruinosos edificios cuyo cometido nadie conocía, ya fuera por la naturaleza arcaica del lugar.

Templos, fortalezas, barracones, castillos, torres y demás edificios extraños se podían medio vislumbrar en medio de la floresta de Loeben. Los aldeanos los veían todos los días y los poco comunes turistas observaban con interés inusitado tan infrecuente concentración de construcciones. Pero nadie se acercaba a ese lugar.

(más…)

Read Full Post »