Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Parásito’ Category

-¿¡Cómo te atreves a venir por aquí!? –gritó la madre de Federico al tiempo que descargaba su mano contra mi cara.

Encajé el bofetón sin inmutarme y dejé que la mujer descargara sus iras contra mí mientras seguía sosteniendo la caja contra mi pecho. La mujer gritó, lloró, me golpeó y atrajo las miradas de los vecinos pero yo no me moví lo más mínimo y adopté la pose más fría que pude.

Cuando por fin la mujer se calmó, mi cara estaba enrojecida por los golpes pero por fin pude empezar a hablar:

-¿Puedo pasar? –pregunté con mi mirada fija en sus ojos. –Tengo que hablarle de algo importante.

La mujer volvió a alzarme la mano con las fuerzas recobradas pero, esta vez, se contuvo lo bastante como para aguantarse.

(más…)

Read Full Post »

También…

Sentía dolor. Nada más que dolor.

También…

Nada más… Ni voces, ni luces, ni sonidos, ni las sombras, ni el silencio mismo…

Un torrente fluyó con fuerza…

De repente me sentí ligera pero no por ello mejor: Recuperé las sensaciones de mi piel y de ella sólo logré recibir señales de calor.

Fuego…

Todo me ardía de nuevo… pero no era ese calor pasional que sentía cuando estaba con Amelia, era fuego infernal que castigaba hasta el último centímetro de mi piel, hasta la última cavidad de mis entrañas…

(más…)

Read Full Post »

Esa noche Amelia no volvió. Tampoco Lua.

Así, de buenas a primeras, me había quedado completamente sola en el colegio.

Y yo aburrida.

Y preocupada.

Ya fuera por Federico, buen amigo donde los haya; ya por Ramalho, que por muy feo que fuera parecía buena persona, estaba un tanto desalentada. Sabía que no podía salir del colegio pues, si lo hacía, Amelia pagaría las consecuencias de mi osadía. Mas no podía dejar de pensar en que debía hacer algo… (más…)

Read Full Post »

“Será ‘el mismo jefe’” pensé “pero vaya pintas…”

Me encontraba en el piso superior de la torre de ese desvencijado y pequeño palacio aunque, por la cantidad de cajas y materiales diversos, se parecía más a un gran almacén. Las escasas habitaciones que pude ver mientras subía estaban atestadas de gente durmiente, de decenas de personas a las cuales no había que mirar demasiado para saber que estaban unidas con un alien… todas, sin excepción. Y en ese momento, frente a mí, me encontré con el mismo Guídalo que había conocido meses atrás… roncando espanzurrado de mala manera sobre varios sacos. (más…)

Read Full Post »

Y continuó la semana…

En clase comencé a revelarme como un auténtico cerebrito, una de las mejores de mi clase. Siempre que el profesor preguntaba, una chavalina medio pelirroja siempre tenía la mano preparada; cada vez que pedían voluntarios, yo era la primera y, a pesar de mi mala fama, algunos hasta se atrevían a pedirme ayuda con los deberes.

En lo que se refería a mi trabajo como Encargada, gracias a mi cada vez mayor dominio de Memento, conseguía hacer cosas que ninguno de mis compañeros podría hacer ni en sueños… Evidentemente esto atraía malas miradas por parte del director, ya no contra mí, sino contra Federico y Martín que se suponía que tenían que “neutralizarme” en caso de descontrol… Ninguno de ellos pensaba hacer lo más mínimo para detenerme a partir de entonces pues, aparte de que nada podrían hacer contra mí, me tenían bastante respeto, aunque no tanto como el que estaba empezando a sentir por ellos: Federico, que carecía de alien, se había vuelto realmente habilidoso con sus “pobres” características humanas y era capaz de hacer capturas inverosímiles incluso para mí (jamás pensé que un simple cepo de cuerda sirviera para capturar a un trípodo o que una rama correctamente doblada fuera capaz de derribar a un döppelt…); mientras que Martín comenzaba a especializarse en el manejo de su Girasol… (más…)

Read Full Post »

Cuando me desperté aún era de noche. Miré el reloj y vi que aún eran las seis de la mañana. Me dije que mejor para mí así que me giré y busqué a Amelia… para no encontrarla. Sentí como su lado de la cama ya llevaba largo rato frío y como el olor de Magnolia casi había desaparecido del ambiente.

Me levanté para saber qué había pasado y salí al pasillo en medio de la oscuridad de la casa. Nada más abrir la puerta escuché algo tras la puerta de la sala de estar… parecían ¿gemidos? (más…)

Read Full Post »

Older Posts »